la cena con mis padres, mi padre se atragantó cuando supo su edad. «¿Diecinueve años? ¿Por qué te casaste con una paciente de diecinueve?». Les expliqué su pronóstico y su deseo. Mi madre me preguntó: «¿Por qué dijiste que sí?». Miré el plato. «Porque no había nada más que pudiera hacer por ella». Mi madre me respondió con suavidad: «Eso no quiere decir que casarte fuera la solución».
Contar lo que pasó, sin excusas
El hospital me pidió un informe por escrito. Al principio escribí que Julia había insistido. Me