No hizo desaparecer las dificultades ni garantizó un resultado inmediato.
Lo que hizo fue impedir que una versión incompleta de nuestra historia se acepte sin revisión.
Y eso cambió todo.
Adrián había llegado a la sala familiar con tres abogados, un convenio prenupcial y la convicción de que yo no tenía nada.
Yo había llegado con un sobre antiguo y la decisión de no volver a dejar que otros definieran mi valor.
Él creía que mi silencio significaba ignorancia.
Nunca comprendió que, durante esos doce años, yo había seguido conservando